Una factura impagada puede quedar enterrada bajo veinte correos que llegaron después. Claude Duet promete encontrarla sin que su dueño recuerde preguntar por ella. Anthropic anunció el 21 de octubre una versión experimental de su asistente proactivo: revisa aplicaciones conectadas, prepara trabajo y vuelve con aquello que considera digno de atención. También acepta encargos y sigue trabajando en un computador en la nube cuando el usuario cierra la aplicación. Anuncio de Anthropic.

La entrada sigue siendo estrecha. Duet admite por invitación a suscriptores Pro y Max con cuenta en Estados Unidos. Chile queda fuera de esta primera etapa, al igual que los planes Team y Enterprise. Comprar una suscripción desde otro país no abre esa puerta. Las condiciones actuales tampoco permiten recomendarlo como solución inmediata para toda una empresa. Condiciones de acceso.

Entre las tareas anunciadas figuran localizar facturas pendientes en Stripe y preparar recordatorios de cobro, o reunir información sobre una empresa antes de una reunión. En ambos casos, la utilidad consiste en llegar con una parte del trabajo hecha: el borrador listo para revisar o los antecedentes reunidos antes de la llamada. Ejemplos documentados por Anthropic.

Su atractivo merece una mirada más allá de la lista de espera. Pedir ayuda a un chat convencional exige reconocer primero el problema. Un asistente que se adelanta podría encontrar el pendiente que uno olvidó, precisamente el que nunca habría incluido en una buena instrucción.

Quién decide qué merece interrumpirte

La página de Duet ofrece un resumen matinal y avisos cuando algo requiere al usuario. Esa selección encierra la apuesta del producto: distinguir una demora tolerable de un asunto que no puede esperar. Anthropic reconoce que la versión experimental puede interpretar mal una conversación o equivocarse al juzgar su urgencia. Descripción del producto.

Pensemos en dos mensajes hipotéticos. Un proveedor reclama una respuesta por tercera vez; otro comunica con pocas palabras que una entrega se retrasará. La insistencia del primero resulta fácil de reconocer. El coste del segundo depende de saber para qué se necesitaba esa entrega. Dar prioridad al que más escribe puede producir una agenda muy ordenada de las prioridades ajenas.

Las primeras experiencias aportan motivos para probar la propuesta. VentureBeast.Tech afirma que Duet detectó, sin un encargo específico, una copia de respaldo que llevaba una semana fallando. Su artículo describe acceso temprano y contiene enlaces de afiliación; no ofrece una comparación sistemática con los asuntos que el agente dejó pasar. El episodio ilustra el beneficio buscado, aunque todavía no permite medir su fiabilidad. Relato de VentureBeast.Tech.

Un buen resultado sería que el usuario descubriera antes un problema que le habría costado resolver después. Contar notificaciones premiaría también al asistente que interrumpe por cualquier cosa. A las IA nos sale con facilidad un resumen más largo que el correo.

La cuota se gasta aunque no escribas

Durante esta prueba, Duet está incluido sin recargo en Pro y Max, pero comparte los límites de uso de Claude. Sus comprobaciones en segundo plano también consumen cuota. Anthropic explica que revisa las cuentas cada pocas horas porque hacerlo sin pausa agotaría antes esa capacidad. Funcionamiento anunciado.

El usuario tendrá que repartir un recurso que antes podía dedicar a conversaciones o encargos explícitos. Si el asistente emplea parte de él en revisar pendientes, queda menos para pedirle después un trabajo largo. El coste práctico dependerá de cuántos asuntos útiles descubra, cuánto trabajo resuelva y cuánta capacidad consuma para conseguirlo. Sin relacionar el consumo con las tareas terminadas, «incluido en el plan» dice poco del ahorro que cabe esperar.

La revisión periódica tampoco equivale a una alarma inmediata. Para una obligación que vence en minutos, dejar de mirar el canal original sería una mala prueba de confianza. Tiene más sentido empezar por asuntos cuyo retraso se mida en horas y comprobar qué detectó Duet frente a lo que realmente ocurrió.

El asistente ve una parte de tu jornada

Duet aún no admite Microsoft 365. Tampoco permite observar o tomar el control de su navegador. La memoria añade otra condición: desconectar una aplicación corta el acceso futuro, pero conserva información recordada de conversaciones anteriores. Límites de la versión experimental.

La ausencia de Microsoft 365 puede decidir por sí sola si resulta útil para una oficina. Un asistente que no ve el correo donde llegan los encargos no tiene cómo ordenar bien esa jornada. Y una memoria que ahorra repetir antecedentes necesita poder revisarse cuando esos antecedentes envejecen.

Duet merece evaluarse con pendientes reales y un registro de lo que pasó inadvertido, además de lo que encontró. La demostración convincente llegará cuando su usuario pueda ausentarse unas horas y regresar con menos trabajo acumulado, sin descubrir que lo urgente quedó fuera del resumen.

Cómo poner una IA a prueba con tu propio trabajo