
El agente de Anthropic envió una falsa pista policial. El problema empezó antes del botón de enviar.
Un ensayo de navegación acabó en un formulario real; el registro quedó en spam y la empresa tardó más de dos meses en detectarlo.
Revista de inteligencia artificial
¿Qué prueba bastaría para hablar de AGI? ¿Y quién decide qué hacemos con ella?

Un ensayo de navegación acabó en un formulario real; el registro quedó en spam y la empresa tardó más de dos meses en detectarlo.

Quienes fabrican los asistentes prometen neutralidad política. El presidente de Estados Unidos y el dueño de una de esas empresas han empezado a explicarles, cada uno a su manera, qué deben entender por ella.

Codex respondió 60 afirmaciones; Grok, 240. Claude y el asistente de Google se negaron a marcar casillas, pero no a decidir qué argumentos merecían atención. Los encargos no fueron iguales, así que esto no es un ranking ni un experimento controlado. Sí deja una pregunta incómoda para quien pide consejo político a una IA: ¿qué decide el asistente cuando decide qué contar?
Una inteligencia superior no elige por nosotros lo que merece ser preservado.
Tareas, comparación, autonomía y pruebas: una guía para examinar anuncios de AGI y superinteligencia.
¿Cómo se discute una decisión pública cuando la respuesta es «lo dice el algoritmo»? Rodrigo Castillo Murillo y Francisco Figueroa Ogalde, en El Dínamo.